sábado, 31 de diciembre de 2011

Capitulo 3.

Cecilia nos presento y luego se fue, dejándonos a mi y a Paula solos, la note muy nerviosa y trate de tranquilizarla, la mire fijo a los ojos y sentí como me estremecía, tenia ojos verdaderamente hermosos y profundos, color miel que hacia que cualquier hombre viera el universo a través de ellos, en un momento y casi sin pensarlo se lo dije y note como se incomodada sin dudas mi comentario la había inhibido, quizás no estaba acostumbrada a que la piropeen, cosa que me pareció muy rara ya que era una chica hermosa y yo al ser medio chamuyero le tire un piropo el cual ella rechazo, me sentí raro.
Cuenta Paula: Estaba muy cómoda firmando unos papeles que me quedaron pendientes del contrato cuando siento que suena el teléfono de mi oficina, tome aire y atendí:

Paula: - ¿Hola?

Pedro: - Pau, necesito que me traigas un café, ¿puede ser?

Paula: - Como no Pedro, enseguida se lo alanzo

Pedro: - Muchas gracias linda

Me fui a buscar un Café para Pedro, por suerte no me perdí, ya que Pedro me había explicado cada instalación de la empresa y yo lo escuche con mucha atención, pedí un café para Pedro y me dirigí a su oficina, obviamente toque la puerta antes de entrar:

Pedro: - Adelante

Paula: - permiso Pedro, acá esta su café

Pedro: - veni, pasa, déjamelo acá arriba del escritorio

Yo pase y me dirigí a su escritorio, como torpe que soy no mire que habia una alfombra y me tropecé antes de llegar tirando todo al suelo y manchándome absolutamente toda mi camisa con café

Paula: - ¡ay que tonta que soy!

Pedro: - haber linda dejame que te ayude- me dijo acercándose y ayudándome a levantar todo el desastre causado por mi.

Paula: - No Pedro deja, soy una inútil

Pedro: - no sos una inútil Pau, tuviste un accidente como lo tiene cualquier persona normal

Paula: - pero recién es mi primer día y yo ya te manche la oficina y te hice un desastre, perdón. – sentí como mis ojos se llenaban de lagrimas, me sentía avergonzada ante mi jefe, recién era mi primer día y ya empecé mandándome un moco, al poco tiempo mi rostro se humedeció con las lagrimas saladas que recorrían por mi mejilla, Pedro paso su mano por mi cara, secándome las mismas y luego acariciándome mi pelo me miro fijamente a los ojos y dijo:
Pedro: - Eu no llores, ya esta, un error lo comete cualquiera, no te podes poner así por una taza de café tirada en el suelo

Paula: - Pero siempre me tiene que pasar todo, si me quiere despedir esta perfecto – Dije levantándome del suelo, y dirigiéndome hacia la puerta, cuando siento que me toman del brazo y me giran haciéndome quedar cara a cara con el.

Pedro: - no te vas a ningún lado – Mirándome a los ojos-

Paula: - pero… ¿no me va a despedir?

Pedro: - no te puedo despedir por semejante estupidez – acariciándome la cabeza-

Paula: - muchísimas gracias

Pedro: - no tenes que agradecer nada – El me miraba fijo y yo me estremecía totalmente, su miraba penetraba en mis ojos y lograba provocarme una sensación extraña que jamás había sentido-

Paula: - me voy a mi oficina ¿si? – Rompiendo el clima-

Pedro: - bueno – dijo soltándome suavemente el brazo-

Yo me dirigí a mi oficina y me senté en mi escritorio a pensar y a pensar… Soy una incompetente, yo si fuera el me hubiera despedido, no puede ser que el primer día ya haya hecho una de mis torpezas.

Cuenta Pedro: Luego de mostrarle a Pau las instalaciones de la empresa la lleve hasta su oficina, ella la miraba y sonreía, tenia una sonrisa perfecta, la deje allí y me dirigí hasta la mía, ya acomodado en mi escritorio me dispuse a firmar uno papeles, mientras pensaba en Paula, no podía sacarme sus ojos de mi cabeza, su sonrisa… Tenia ganas de verla, no pregunten porque pero sentía esa necesidad asíque la llame para que me trajera un café, después de un rato siento que tocan la puerta, yo respondí con un “Adelante” y ella entro con el café y una hermosa sonrisa, se estaba acercando a mi escritorio cuando se tropieza y se le cae todo el café encima de la camisa y del suelo, me acerque a ella para ayudarla y note como se le llenaban sus ojos de lagrimas, me dijo que se sentía una inútil y que no se podía equivocar en el primer día, yo la mire a los ojos, esos ojos en los que veía las estrellas, esos ojos tan profundos que tenia, con mis manos seque suavemente sus lagrimas y luego le acaricie el pelo y mirándola fijamente le dije que un error lo comete cualquiera, pero ella se sentía muy culpable y levantándose del suelo y dirigiéndose a la puerta me dijo que si quería despedirla estaba perfecto, yo no dude y la tome del brazo haciendo que quedemos cara a cara y yo pueda mirarla a esos ojos que me cautivaban completamente y hacían estremecerme le dije que no la iba a despedir por semejante estupidez ella me agradeció y se retiro de la oficina, dejándome nuevamente solo y pensando en ella, no podía pensar en otra cosa que en ella, robaba todos mis pensamientos, no sabia que mierda me estaba pasando, pero no podía dejar de pensarla, sus ojos, su sonrisa, su piel, su todo, cuando la tenia cerca sentía un escalofrío que jamás había sentido… seguro seria una calentura de momento, otra cosa no podía ser….
   

viernes, 30 de diciembre de 2011

Capitulo 2.

Luego se escucho una voz proveniente de allí diciendo “Adelante”, Cecilia tomo mi mano, me miro y notando mi nerviosismo me dijo – Tranquila Pau, ¿si?

Pau: - Si – Sonriendo.

Cruzamos esa puerta y observe a un hombre de unos 25 años, sentado muy concentrado firmando unos papeles, el levanto la vista y la clavó en mis ojos, no se porque pero me sentía inhibida por la forma en que me miraba.
Cecilia: - Buenos Días Pedro, ella es Paula y será tu nueva secretaria, ya le explique las normas mas importantes que lleva a cabo la empresa, solo falta explicarle las instalaciones de la empresa y su labor en la misma.

Pedro: - Buenos Días Cecilia, Buenos Días linda – Dijo clavándome la mirada-

Paula: - Buenos Días Sr. Alfonso

Pedro: - Pau, decime Pedro, Sr. Alfonso me hace sonar a viejo – Dijo riendo, yo solo le devolví la sonrisa-

Cecilia: - es toda tuya Pedro, como ya te dije yo ya le explique lo mas importante

Pedro: - muchísimas gracias Ceci, te podes ir tranquila.

Cecilia salio de la oficina, dejándonos a mi y a Pedro solos, yo estaba muy nerviosa y no lo pude disimular ya que Pedro lo noto

Pedro: - Tranquila Pau, no te voy a comer – dijo entre risas-

Paula: - es que es la primera vez que voy a trabajar y esta empresa es muy importante acá y es una responsabilidad muy grande para mi.

Pedro: - te entiendo, pero tenes que relajarte, va a salir todo perfecto ¿si? – Y otra vez me miro fijo a mis ojos- tenes ojos muy lindos ¿sabias?

Paula: - ¿perdón?

Pedro: - disculpame me desubique.

Paula: - No esta bien, pero…

Pedro: - te incomodo… Perdón.

Paula: - esta todo bien – Dije sonriendo-

Pedro: - buenísimo entonces, veni que te hago recorrer la empresa ¿queres?

Paula: - Por supuesto – sonriendo-

Pedro llevo a Paula a recorrer la empresa, El le mostraba cada instalación y le explicaba detalladamente como funcionaba cada una, Paula atendía a cada palabra que decía Pedro, una vez recorrida la empresa, El la llevo hasta su oficina que seria junto a la suya.

Pedro: - ¿te gusta?

Paula: - es perfecta – Dije sonriendo-

Pedro: - te quiero pedir mil disculpas por lo que te dije, si te hice sentir incomoda, estoy acostumbrado a piropear a las mujeres y las que son regaladas casi siempre aceptan el halago, ahora veo que no todas son iguales

Paula: - si, no todas somos regaladas Sr. Alfonso…

Pedro: - Por favor Pau decime Pedro

Paula: - Bueno Pedro.

Pedro: - yo me voy a mi oficina ¿si? Cualquier cosa que necesite te llamo  

Paula: - Bueno

Pedro se fue de la oficina dejando a Paula sola, esta recorrió con la mirada cada sector de su nuevo lugar de trabajo y luego se dispuso a firmar unos papeles que quedaron pendientes del contrato

Cuenta Pedro:

Hoy era un día como los demás, me levantaría temprano, desayunaría y partiría a mi empresa, la empresa de la cual yo era dueño, a las 7: 30 sonó mi despertador y me dirigí a la cocina a prepararme el desayuno, la verdad es que fue un desastre se me quemaron las tostadas y el café me salio horrible, pero era lo que había, Martha la señora que se ocupaba de la casa llegaba a las 10 y no tenia otra que prepararme el desayuno yo solo, me bañe y me fui a cambiar, Martha siempre me dejaba listo el traje para ir al trabajo al día siguiente, este era italiano y muy costoso, me gustaba vestirme bien y sobre todo para ir a trabajar mi empresa era muy importante, al llegar allí, directamente pase a mi oficina y me dedique a firmar unos papeles, me comentaron que hoy vendría una nueva secretaria, espero que esta vez sea una decente y no regalada como las anteriores, me comentaron que se llama Paula, que es una chica de mas o Menos 20 años y muy aplicada e inteligente, estaba muy concentrado cuando de repente siento que tocan la puerta, yo respondí con un simple “adelante” y sentí como se abría la puerta, cuando levante mi vista la vi a Cecilia ahí parada y a una chica muy hermosa, que según parecía seria Paula mi nueva secretaria

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Capitulo 1.

Hoy era mi gran día, hoy empezaría por fin a trabajar y a ganarme día a día la plata que luego invertiría para saciar mis necesidades, ya no aguantaba que me mantengan mis padres, aparte de que de suerte se podían mantener ellos, porque no voy a mentir mi papa no ganaba tanto dinero como para darnos con todos los gustos ni mucho menos, quería tener una vida mas independiente, conseguir un trabajo digno para luego poder comprarme mi departamento y en lo posible un auto, ya el tema de viajar en colectivo todos los días era un presupuesto y tiempo perdido, Hoy al fin empezaría a trabajar. No digamos que era un trabajo que me iba a dejar millonaria cuando terminara el año, es mas creo que de pedo alcanzaría para mantenerme, pero era trabajo y era lo que necesitaba, asíque me levante temprano, muy entusiasmada, trabajaría en una empresa muy importante de Bs. As como secretaria del jefe, yo a el todavía no lo conocía, ojala sea buena onda y no un amargo como el jefe que tenia mi amiga Zaira, ese si que me daba miedo, Zaira vivía criticándolo, en fin me bañe, demorando unos 30 minutos como siempre y luego me puse a pensar que ropa me iba a poner, abrí mi placard y me senté al frente a observar la ropa que tenia, como era una empresa muy importante me decidí por una pollera negra tiro alto al cuerpo que me llegaba apenas por encima de la rodilla y una camisa blanca de raso con delicados detalles bordados y tacos altos negros, me maquille muy natural y me hice una cola de caballo, ya lista me dirigí a la cocina dispuesta a desayunar, allí estaba mi papa leyendo el diario como cada mañana, tomando su café y esperando a que mama termine de hacer las tostadas, los salude a los dos con un beso y un “buenos días” y me senté al lado de mi papa a desayunar mi café con leche y las tostadas con miel de cada mañana, al terminar lave mi taza como mi mama me tenia acostumbrada y despidiéndolos con un beso en la mejilla me dirigí a lo que seria mi nuevo labor que me mantendría ocupada y me ofrecería el dinero necesario para mantenerme y no ser un pequeño estorbo para mis padres, aunque ellos me decían que amaban que yo viva con ellos y que no era problema mantenerme yo me sentía así, ya era mayor, aunque para ellos solo era una nena de 20 años yo ya me consideraba una adulta dispuesta a madurar y a independizarse, y así lo haría, me tome el colectivo que me dejaría justo a unas cuadras de la empresa y así tendría que caminar un poco para llegar.
Al llegar camine hasta la puerta de un gran edificio, con un cartel enorme que decía “Alfonso & asociados”, supuse que esa seria la empresa, respire profundo y crucé esa puerta de vidrio que separaba la calle de esa tan lujosa y sofisticada empresa, al entrar me sentía rara, era un ambiente al que yo no estaba acostumbrada, todos parecían gente importante y de buen pasar económico, Las mujeres usaban ropa de marca, y los hombres lucían trajes impecables que aparentaban ser de diseñadores extranjeros, estaba totalmente perdida y confundida, sin saber donde ir o por donde empezar, cuando siento que tocan mi hombro:

Xxx: - disculpame linda, ¿vos sos Paula Chaves?

Paula: - si, ¿usted quien es?

Xxx: - yo soy Cecilia, con la que hablaste por la entrevista

Paula: - ah, si, Cecilia, ¿como anda? – pronuncie amistosa.

Cecilia: - Muy bien por suerte, ¿vos querida? – pregunto amable.

Paula: - Con una mezcla de ansias y nervios por empezar

Cecilia: - si, me imagino, de todas las que solicitaron el puesto, vos fuiste la mas correcta y la mas capacitada para poseer el puesto de secretaria, solo hay unas cositas que tenes que saber antes de comenzar, primero, Vas a ser la secretaria del dueño y jefe de esta empresa Pedro Alfonso, es un hombre muy amable y al que vos tenes que tratar con sumo respeto ¿correcto? – Yo asentí con la cabeza- Segundo, no podes llegar nunca tarde, si lo haces debas presentar justificación de porque la demora y que sea serio, tenes hasta 3 posibilidades de llegar tarde a la tercera estas despedida ¿si? – Me sentía como en la secundaria, eran todas series de reglas que tendría que cumplir, sino me echarían, solo que en la secundaria solo te hacían firmar un libro de “disciplina”-

Cecilia: - tercera, y creo que la mas importante de todas, esta prohibida la relación amorosa y/o afectiva de empleados dentro de la empresa, cualquier indicio que demuestres que estas manteniendo una relación con algún empleado directamente estarás despedida ¿entendido?

Paula: - por supuesto – dije sonriendo

Cecilia: - Perfecto entonces – Contesto devolviendo la sonrisa, parecía una mujer amable, pero con carácter.

Cecilia: - acompañame que te voy a presentar a tu jefe, acordate lo del respeto – Asentí nerviosa-

Caminamos por un pasillo para luego subir por el ascensor hasta lo que yo vi nos dirigíamos hacia el 5º piso, allí bajamos y Cecilia toco suavemente la puerta de una de las oficinas la cual tenia un cartel que decía “Pedro Alfonso”.