lunes, 30 de enero de 2012

Capitulo 19.

Cuenta Pedro: Pasaban las semanas y con Pau estábamos cada vez mejor, más enamorados que nunca, sin dudas era la mujer de mi vida, cada día me enamoraba mas y me enorgullecía de tenerla a mi lado, ella seguía sin ver e íbamos al hospital a realizarle los controles diarios. Un día estábamos tomando mate en el patio de mi casa cuando de repente le suena el BB a Pau

Paula: - ¿Hola?

Xxx: - Buenas tardes Paula

Paula: - Hola Doctor

Dr.:- Tengo noticias para vos

Paula: - ¿Buenas o malas?

Dr.: - las mejores… Conseguimos un donante

Paula: - ¿en serio?- sonriendo- ¡no lo puedo creer!

Dr.: - ¿mañana podrías venir al consultorio? Para arreglar que día se hará la operación y eso

Paula: - Si, por supuesto, ¡Gracias!

Dr.: - Un placer Pau, hasta luego

Paula: - Hasta luego- cortó-

Pedro: - ¿Qué paso?

Paula: - Consiguieron un donante – sonriendo emocionada-

Pedro: - ¿de verdad?

Paula: - ¡sí!

Pedro se abalanzo hacia Pau y se fundieron en un hermoso abrazo

Pedro: - ¿viste que te dije que todo iba a estar bien? – besándola-

Paula: - ¡sí! Te juro que no lo puedo creer

Pedro: - ¿mañana vamos al consultorio?

Paula: - si, para arreglar lo de la operación y eso… No lo puedo creer

Pedro: - te lo mereces, sos la mejor persona que conozco y todo en la vida vuelve…

Paula: - Gracias por estar conmigo, por acompañarme y por apoyarme…

Pedro: - siempre voy a estar con vos- dijo mientras la besaba- te amo…

Paula: - yo también- y otra vez se abrazaron-

Pedro: - ¿vamos a festejar?

Paula: - a ¿dónde?

Pedro: - llámala a Zaira y a tus amigas, vallamos a comer a algún lugar

Paula: - dale – beso-

Pedro marcó el número se Zaira ya que Paula no podía y luego le pasó el celular:

Zaira: - ¿Hola?

Paula: - ¡Zai!

Zaira: - ¡Pau!

Paula: - no sabes lo que paso…

Zaira: - ¿qué? No me asustes…

Paula: - no es nada malo

Zaira: - ¿entonces qué?

Paula: - me consiguieron un donante

Zaira: - Grita-

Paula: - Para gorda tranqui

Zaira: - ¿ves que te dije? Todo iba a estar bien, Au estoy feliz por vos amiga, sos una gran persona

Paula: - Gracias gorda, escucha, con Pepe nos vamos a ir a festejar, llamalas a las chicas así vamos todos

Zaira: - ¡Dale! ¿Puedo llevar a alguien?

Paula: - Apalala ¿qué paso ahí?

Zaira: - jajaja es una persona que estoy conociendo

Paula: - buenísimo, ojala este sea el indicado…

Zaira: - estoy segura de que si

Paula: - venimos a full

Zaira: - jajaja si

Paula: - bueno entonces las espero a las 21 en mi casa – en ese momento sintió unos brazos rodear su cintura mientras le besaban el cuello- Pedro no puedo hablar si me haces esto- tapando el BB para que Zaira no escuche-

Pedro: - es que es difícil resistirme

Paula: - inténtalo- Pedro no hizo caso y le siguió besando el cuello-

Zaira: - Pau, ¿estás?

Paula: - si, perdón

Zaira: - ¿llevamos algo para esta noche?

Paula: - no, vamos a salir a comer por ahí

Zaira: - mejor estemos en tu casa, así estas más cómoda vos

Paula: - bueno, mejor…

Zaira: - entonces llevo bebidas

Paula: -  ¡dale gorda!

Zaira: - listo yo les aviso a las chicas

Paula: - bueno, nos vemos esta noche entonces

Zaira: - Dale… te amo

Paula: - yo también

viernes, 13 de enero de 2012

Capitulo 18.



Paula se fue a cambiar, se produjo como nunca lo había hecho, en realidad hasta donde podía, el no poder ver le complicaba muchísimo las cosas y era obvio, tardó pero pudo vestirse, el tema complicado ahora era el maquillaje y el peinado, para eso le pidió a Pedro que llame a Zaira a que la ayude y así fue Zai sin pensarlo dos veces se dirigió a la casa de su amiga para ayudarla y dejarla hermosa, al terminarla le dijo

Zaira: - ¡¡¡Potra!!!

Paula: - gracias… pero me gustaría poder verme- dijo agachando la cabeza-

Zaira: - ay mi vida- abrazándola- ya vas a ver que todo se va a solucionar

Paula: - eso espero- separándose- ¿quede linda en serio?

Zaira: - ¡te parto!

Paula: - ¡ay Zaira!- dijo riéndose-

En ese momento la puerta se abrió, era Pedro que iba a buscar a Paula para llevarla hasta la quinta se su amigo, al verla quedo embobado

Pedro: - Apalala, que novia mas linda que tengo ¡por dios!

Paula: - gracias- sonrojándose-

Zaira: - bueno, yo ya cumplí con mi labor, ahora me voy.

Paula: - gracias por todo amiga- abrazándola- te amo

Zaira: - ay yo más pochiña, nos vemos gorda-separándose-

Pedro: - Gracias Zai, nos vemos- beso en el cachete-

Zaira: - chau, cuidamela eh?- dijo desafiante pero jodiendo al mismo tiempo-

Pedro: - siempre…

Zaira se fue dejando solos a Pedro y a Paula

Pedro: - bueno… ¿vamos yendo? – Tomando a Paula de la cintura-

Paula: - si… vamos- agarrando su abrigo-

Pedro no dejo de tomarla de la cintura y así se fueron al auto de Pedro, durante el viaje fueron en silencio, solo se escuchaba la radio que el puso, a los 30 minutos llegaron a la quinta que le prestó Hernán, estacionó el auto y ayudó a bajar a Paula, el la guió hasta entrar a la casa, la sentó en la mesa que había encargado que prepararan unos amigos de el

Paula: - ¿puedo pedirte algo?

Pedro: - lo que quieras- sentándose al frente de ella y tomándola de la mano-

Paula: - que me describas el lugar…

Pedro: - bueno, la casa es de madera, tiene dos pisos, ahora estamos en el living sentados en el suelo, arriba de almohadones, alrededor de nosotros hay velas por todas partes y sobre la mesa esta la comida, sobre esta también hay una rosa dentro de un florero de porcelana para decorar y al frente mío tengo a la mujer mas hermosa del mundo, la mujer perfecta para mi, el ejemplo perfecto de ser humano con la cual quiero formar una familia porque estoy totalmente seguro que es la mujer de mi vida, la cual voy a cuidar, defender con uñas y dientes, voy a impedir que le hagan daño, la cual me enseño que no hay impedimentos cuando se trata de amar y que las barreras que te ponga la vida se pueden saltear si uno esta dispuesto hacerlo, cada día que pasa me convenzo mas de que la amo mas que a nada y que no me arrepiento para nada de tomar la decisión de estar a su lado, acompañándola en todo momento, siendo sus ojos, siendo su guía y se que si el mundo se acabara en este momento lo mismo estaría feliz porque moriría a su lado, no importa el tiempo, ni el espacio, ni el lugar ni nada de lo que nos rodea en este momento, solo importa lo que siento por ella y eso que siento se describe con una sola palabra y es… AMOR

Paula estaba emocionadísima y lo único que hizo fue pasar por encima de todo y abrazarlo para luego besarlo con locura

Paula: - te amo Pedro- besandolo- gracias por cada frase, por cada palabra, no se como haces pero siempre logras hacerme sentir mejor…

Pedro: - te amo más que a nada Pau- besándola-

Paula: - gracias… te amo mucho mas…

Pedro: - no agradezcas, solo dije lo que sentía- separándose- ¿comemos?

Paula: - si- dijo mientras intentaba volver a su lugar con la ayuda de Pedro-

Comieron entre risas, anécdotas y sobre todo con mucho amor, al terminar Pedro dijo

Pedro: - quiero hacer una cosa…

Paula: -¿Qué?

Pedro: - párate- Paula se paro y Pedro se le acercó tomándola de la cintura-

Paula: - ¿Qué vas a hacer?

Pedro: - bailar…

Paula: - estas loco…

Pedro: - no, pero antes quiero que los dos estemos iguales- dijo sacando un pañuelo-

Paula: - ¿Cómo?

Pedro: - shh – dijo y la besó, luego se puso el pañuelo en los ojos atándolo bien fuerte, no veía nada, al igual que Paula, ella intentó buscar su rostro con sus manos y al encontrarlo paso su mano por este

Paula: - ¿Qué te pusiste en los ojos?

Pedro: - te dije que quería que estemos iguales…  

Capitulo 17.

Cuenta Pedro: Luego de cenar, me dispuse a lavar los platos, al terminar me dirigí a la habitación y la encontré a Pau dándole la espalda a la puerta, no me resistí y comencé a besarla por el cuello, los hombros, recorriendo cada parte de sus espalda, un beso llevó a otro y terminamos entregándonos todo nuestro amor y toda la pasión que ambos teníamos acumulada, en ese momento el hecho de que Pau estuviera ciega no impedía nada, nos amábamos y eso era lo único que importaba.
Al otro día me desperté y la vi durmiendo encima de mi pecho, me transmitía una paz impresionante, sin dudas era perfecta, la contemplé durante unos 10 minutos, cuando sentí que se empezó a mover y poco a poco a abrir sus ojos

Paula: - Pedro ¿estas despierto?

Yo no le contesté solo la bese con muchísima pasión y ternura a la vez

Pedro: - buenos días hermosa

Paula: - mmm... buenos días- dijo acomodándose en mi pecho-  

Pedro: - ¿Cómo dormiste?

Paula: - al lado tuyo imposible dormir mal

Pedro: - y después soy yo el chamuyero

Paula: - jajajaja

Pedro: - ¿desayunamos?

Paula: - dale…

Pedro: - te ayudo – dije levantandome y tomándola de la mano para llevarla hasta el comedor-

Paula: - espera que me cambie

Pedro: - bueno, te espero mientras yo me cambio también

Paula tardó unos cuantos minutos en el baño, de a ratos se escuchaban golpes y Pedro preguntaba si estaba bien y ella le contestaba que si, pero obvio que al estar ciega no veía en que parte del baño se encontraba y golpeaba sin querer las paredes y tiraba algunas cosas, luego de arreglarse salió del baño y Pedro la ayudó a ir hacia la cocina

Pedro: - ¿Qué quiere desayunar mi amor?

Paula: - mmm… un café

Pedro: - concedido

Paula: - gracias…

Pedro: - ¿por hacerte un café?

Paula: - no… por estar al lado mío, por hacerme sentir que el hecho de que este ciega no es un impedimento para estar con el hombre que amo…

Pedro: - no tenes que agradecerme nada… te amo- dije acercándome y besándola- voy a preparar una sorpresa para el almuerzo 

Paula: - a ¿si?

Pedro: - si, te quiero sorprender

Paula: - miedo…

Pedro: - jajajaja que desconfiada

Paula: - no es desconfianza, confío en vos mas que en nadie

Pedro: - así tiene que ser

Le preparé un café a Paula y le hice unas tostadas, mientras ella desayunaba yo me fui a hablar a la habitación para que Paula no me escuche, de verdad quería sorprenderla

Pedro: - ¿hola?

Xxx: - ¡Pepe!

Pedro: - Nan, te tengo que pedir un favor

Hernán: - lo que quieras…

Pedro: - ¿me prestarías tu casa en la quinta para almorzar?

Hernán: - por supuesto, pero… ¿para que la necesitas?

Pedro: - voy a llevar a alguien

Hernán: - mmm… en que andarás que no me contaste nada

Pedro: - es una historia larga

Hernán: - quédate tranquilo que yo te la presto pero después nos debemos un café tenes que contarme muchas cositas

Pedro: - si, muchas- dije sonriendo-

Hernán: - bueno te dejo Pepe

Pedro: - dale, muchísimas gracias

Hernán: - de nada para eso están los amigos, nos vemos

Pedro: - ¡chau!

Al cortar la comunicación me dirigí de nuevo a la cocina y la encontré a Pau tirada en el piso

Pedro: - ¡Amor! ¿Qué te paso? – dije mientras corría a ayudarla-

Paula: - quise ir a dejar la taza para lavar y me caí, no pude levantar- dijo mientras comenzaba a llorar-

Pedro: - eu. Gorda calmate, ya esta- mientras le acariciaba la mejilla-

Paula: - es difícil todo esto

Pedro: - lo se, pero tenes que ser fuerte, vos podes, ya lo demostraste una vez cuando despertaste después de una semana en coma

Paula: - creo que tenes razón

Pedro: - si que la tengo… ahora anda a prepararte que tengo una sorpresa para vos

Paula: - ¿Qué sorpresa?

Pedro: - mmm… si te cuento deja de ser sorpresa

Paula: - jajajaja bueno me voy a cambiar, malo, me dejas con la intriga

Pedro: - jajajaja te amo- dije tomándole la cara con ambas manos y besándola fugazmente-

miércoles, 11 de enero de 2012

Capitulo 16 ♥

Pedro: - entonces ¿Cuánto sería?

Delivery: - 45 $

Pedro: - Acá tiene- dándole el dinero-

El delivery nos entregó las pizzas y tras disculparse se fue. Al entrar Pau no paraba de reírse

Pedro: - ¿Qué te pasa?

Paula: - no conocía esta faceta tuya

Pedro: - ¿Qué faceta?

Paula: - la de los celos

Pedro: - es que ¿escuchaste lo que te dijo? Era para pegarle, además yo cuido lo mío

Paula: - asíque ¿yo soy tuya?

Pedro: - Obvio

Paula: - jajaja vamos a comer

Cuenta Paula: luego de que Pedro me sentara en la mesa, fue a pedir la comida, al cortar con el delivery se sentó al lado mío, pude sentir como me miraba y yo con mis manos intenté encontrar su rostro, al hallarlo suavemente acaricié sus mejillas y ahí fue que me dedicó unas palabras hermosas, jamás había escuchado a una persona expresarse con tanto amor y con tanta sinceridad y menos dedicándose a mi, cuando terminó me sentí emocionada y totalmente confirmé lo que hacía días sentía…lo amaba. Yo le contesté con lo que sentía y ambos nos fundimos en, creo yo, el beso más lindo y sentido que jamás me habían dado, el beso se tornó pasional y con mayor intensidad, poco a poco fuimos levantándonos de la silla, el posó sus manos sobre mi cintura mientras me guiaba a mi habitación, en ese momento sonó el timbre y Pedro lanzo una puteada, le dije que atendiera y así fue, me agarró de la mano y me llevó con él hasta la puerta, creo que cuando decía que no se iba a separar de mi ni un minuto se lo tomo literal, pero me encantaba, sentí como se abrió la puerta frente a nosotros. Acto seguido el delivery me tiró onda y creo que Pedro se re enculó y lo mandó a la mierda, me encantaba que sea un poquito celoso, cuando entramos nos sentamos y comimos, ambos en silencio, Pedro me ayudaba, claro yo sola no podía, al terminar me ayudó a levantarme y me guió hasta la pieza para recostarme, luego me dijo que se iría a lavar los platos y que volvería para acostarse conmigo.
Yo estaba acostada dándole la espalda a la puerta cuando siento que me empiezan a besar la espalda, recorriendo mis hombros y mi cuello, produciendo un escalofrío por todo mi cuerpo, logrando que me estremeciera completamente, corrió el pelo de mi cuello y continuó besandolo, esta vez con mayor intensidad y pasión, ya sabía donde terminaría esto y yo ya estaba entregada, el continuó besándome el cuello y yo en una maniobra me di vuelta haciendo que el quedara encima mío para luego comenzar a besarme con pasión, no podía verlo, pero eso no impedía nada, yo lo sentía, lo sentía conmigo, sentía como me entregaba su amor con cada beso.
Lo amaba, de eso no había dudas, y hoy quería demostrárselo…Los besos ya no eran solo en la boca, también en el cuello y en el abdomen y cada vez con más intensidad, notaba a Pedro medio descontrolado, pero a la ves lograba entregarme todo su amor, comenzó a acariciarme la espalda por debajo de la remera mientras besaba mi cuello con desesperación, mientras yo recorría su espalda con mis manos intentando encontrar el fin de su remera para comenzar a quitársela, luego de que su remera formara parte del decorado en el piso de la habitación, comencé a besar su pecho dulcemente mientras el se encargaba de quitarme la mía, ya estábamos entregados a lo que pasaría, ambos lo deseábamos y nadie podía detenernos, ni siquiera el hecho de que yo estuviera ciega, el siguió besándome por todo mi rostro, yo por mi parte me encargue de quitarle el pantalón, mientras el me besaba con pasión, cuando la ropa ya formaba parte del piso nos entregamos nuestro amor y toda la pasión que teníamos acumulada, en ese momento solo existíamos nosotros dos y nadie mas. Seguimos con este acto de amor hasta la madrugada, ya cansados apoyé mi cabeza sobre su pecho y el me abrazó por la cintura, entrelazando nuestras piernas para luego así dormirnos…      

Capitulo 15.

Cuenta Pedro: Luego de preguntarle al doctor sobre si yo podía ser el donante de Paula, escuché un grito proveniente de la habitación de Pau, desesperado me dirigí a ella y me la encontré llorando, le pregunté que le pasaba y me dijo que tenía miedo, me preguntó porque la había dejado sola, le contesté todas sus preguntas obviamente esquivando el tema del donante y mintiéndole sobre lo que había hablado con su doctor. Al cabo de unas horas a Pau le dieron el alta y nos dirigimos a su casa, la ayude en todo momento, yo era su guía, yo era sus ojos, ella no podía ver y tendría que ayudarla y acompañarla porque la amaba y no me separaría ni un minuto de ella. Le dije que comiera algo, ella al principio se negó pero luego aceptó, la lleve a upa a la mesa y la senté, llame al delivery y pedí unas pizzas, luego de pedirlas me fui a sentar al lado de Pau y la miré, ella solo giró la cabeza para mi lado, sus ojos no me miraban, era obvio ella no veía nada, con sus manos intentó buscar mi cara y perdida paso sus manos sobre mis mejillas, en ese instante me estremecí y en un acto de amor le dije:

Pedro: - Pau, quiero que sepas que te amo y que jamás te voy a dejar sola, voy a ser tus ojos, voy a ser tu guía, te voy a acompañar hasta el fin del mundo, voy a estar a tu lado y nada ni nadie va a impedir que nosotros nos amemos y estemos juntos, esto que te pasó es un pequeño obstáculo, pero todo se supera si hay amor y yo te amo con locura, te juro que de ahora en mas voy a vivir por y exclusivamente por nuestro amor te amo…

Luego de a sincerarme con Pau, la noté emocionada, ella solo acariciaba mis mejillas con amor y ternura y dijo:

Paula: - yo también te amo Pedro, y no me importa no verte, se que estas a mi lado y con solo sentirte cerca de mí, mi vida se ilumina, te amo…

En ese momento sobraron las palabras, ambos nos fundimos en un beso único e inigualable, lleno de amor en el cual sentimos lo que sentía el otro, de a poco el beso pasó a ser con mayor intensidad y pasión, la amaba y quería demostrárselo, de a poco fui levantándola de la silla y posé mis manos sobre su cintura, ya estábamos entregados y justo cuando la estaba guiando hacia su habitación, sonó el timbre

Pedro: - Pero la recalcada puta madre que lo re mil parió

Paula: - ¡Pedro!, atendé, debe ser el delivery  

Pedro: - ¿justo ahora tiene que venir?

Paula: - atendé

Pedro: - Bueno, después la seguimos eh?

Paula: - Mmm, atendé

Me separé de Pau y la agarré de la mano para guiarla hacia la puerta, así no la dejaba sola, no quería separarme ni un minuto de ella. Pero hubiera sido mejor llevarla a la mesa, pues lo que pasó después de que le abrí al delivery fue una situación desagradable para mí.

Pedro: - ¿Cuánto sería?

Delivery: - Si fuera por la chica se lo dejo gratis.

Pedro: - ¿Perdón?  

Delivery: - En realidad por ser ella, le hago un descuentito- dijo guindándole el ojo a Pau, ella no sabía que era lo que estaba pasando, solo escuchaba toda la situación y se reía, yo estaba caliente, me había puesto muy celoso-

Pedro: - Mire, no necesitamos ningún “descuentito”

Delivery: - bueno pero podría dejarle mi número a la señorita- Si, el muy pelotudo dijo eso, Se estaba ligando una piña-

Pedro: - La señorita no necesita su número

Delivery: - Y ¿usted quien es para decirme eso?

Pedro: - Soy el novio, futuro marido y futuro padre de sus hijos- dije sonriéndole orgulloso-

Delivery: - Aaa, Bueno- dijo algo incomodo-

lunes, 9 de enero de 2012

Capitulo 14.

Cuenta Paula: Luego de dar vueltas un rato logré dormirme, por supuesto Pedro no se apartó del lado mío. Al despertarme pude sentir que estaba sola, tenía mucho miedo, no veía nada y Pedro no estaba al lado mío para tranquilizarme, en ese momento entre en desesperación, sentía voces, gente que me perseguía y el no poder ver nada aumentaba mi miedo, en un momento de impotencia lancé un grito desgarrador, escuché a Pedro acercarse corriendo desesperado al igual que el doctor

Pedro: - ¿que pasa mi amor?- acariciándome la cabeza-

Paula: - tengo mucho miedo- dije hundiéndome en su pecho y comenzando a llorar-

Pedro: - tranquila gorda, todo va a estar bien, te lo prometo

Paula: - ¿porque te habías ido?- dije separándome de el e intentando encontrar su rostro con mis manos-

Pedro: - porque necesitaba preguntarle algo al doctor

Paula: -¿que le preguntaste?

Pedro: - algo- dijo nervioso-

Paula: - decime amor

Pedro: - nada, no importa gorda

Paula: - Pedro decime que le preguntaste

Pedro: - no quiero decirte

Paula: - lo único que faltaría es que me ocultes cosas vos

Pedro: - no quiero ponerte peor

Paula: - lo estas disimulando bastante bien

Pedro: - es que si te cuento…

Dr.: - Pedro solo averiguó las posibilidades de encontrar un donante

Paula: - ¿y porque no me querías decir?- dije tomándolo de la mano-

Pedro: - es que no son muy buenas las noticias

Paula: - ¿me voy a quedar ciega para siempre?, ¿es eso?

Pedro: - no gorda, nada que ver, vas a ver que todo va a estar bien y vamos a encontrar un donante

Paula: - ¿y si no aparece un donante?

Pedro: - Vas a ver que si va a aparecer… quédate tranquila

Paula: - no se que haría sin vos

Pedro: - te amo

Paula: - yo también

Pedro me besó con muchísima pasión

Paula: - prométeme que no me vas a dejar si me quedo ciega

Pedro: - Pau no puedo creer que dudes del amor que te tengo

Paula: - yo no dudo, solo necesito que lo prometas

Pedro: - obvio que te lo prometo amor

Luego de mimarnos un rato el doctor nos dijo que podría volverme a mi casa, Pedro me ayudó a levantarme de la camilla, y pasó mi brazo por su hombro, ayudándome a caminar, habremos hecho dos pasos que me caí al suelo

Paula: - Me da mucha bronca todo esto- llorando e intentando levantarme-

Pedro: - gorda tranquila- dijo ayudándome-

Paula: - vamos, quiero ir a mi casa

Pedro: - bueno

Pedro me ayudó a subir al auto y durante el viaje fuimos en silencio, al llegar a casa lo único que hice fue sentarme en el sillón y pensar

Pedro: - Pau, tu mama te dejo una notita que dice que se fueron de viaje con tu papa, la escribió el día que tuviste el accidente

Paula: - ellos no saben nada

Pedro: - creo que tendrías que contarles

Paula: - no, no quiero arruinarles las vacaciones

Pedro: - Pero…

Paula: - Pero nada – dije interrumpiendo-

Pedro: - esta bien

Paula: - perdón, estoy de mal humor

Pedro: - ¿queres comer algo?

Paula: - no, quiero dormir

Pedro: - gorda tenes que comer

Paula: - bueno, ¿me ayudas a ir a la mesa?

Pedro: - obvio- dijo acercándose y alzándome a upa-

Paula: - jajaja ¿que haces?

Pedro: - te ayudo- dijo sentándome en una silla-

Paula: - estas loco

Pedro: - loco por vos- dijo y me beso-

Capitulo 13.

Cuenta Pedro: Paula estaba ciega… No podía creer que esto le este pasando a ella, me sentía absolutamente culpable de esa situación pero trataba de ocultarlo para no ponerla peor a ella.
Pau estaba muy nerviosa y con mucho miedo, el medico la llevó a hacerle unos estudios para ver que era lo que tenía en los ojos, yo no me separé en ningún momento de ella, notaba que me necesitaba y lo único que yo quería hacer en ese momento era acompañarla. Le hicieron los estudios y al cabo de 4 horas volvió el medico con los resultados, le pregunté que era lo que tenía Paula y me dijo que tenía dañada la zona lagrimal y el cristalino del ojo y que la única opción que quedaba era operarla, es decir, un transplante, no lo podía creer, en ese momento a mi mente venían frases como “A la gente buena le pasan cosas buenas” o “Las cosas pasan por algo” y cosas así pero no comprendía porque a una hermosa persona como Paula le pasaban estas cosas si ella nunca le hizo ningún mal a nadie. Intentaba encontrarle algún lado positivo a la situación, pero no lo encontraba, la veía a Pau tan frágil y decaída, tan asustada e indefensa, que la verdad me hacían entrar en una especie de rivalidad con Dios y con la vida.
Luego de que se fue el doctor ella me confesó que tenía miedo de no poder ver más, miedo de no poder verme más a mi, eso me destrozaba. La intenté tranquilizar y le hice entender que aunque no me pueda ver ella siempre me va a tener ahí y me va a poder sentir de otras formas, para eso están los otros sentidos.
Luego de unos minutos logré que se durmiera y yo solo la contemplaba, no quería dormirme, la miraba y la miraba, pensaba en la situación de mierda que estaba viviendo y Lugo de tanto maquinarme la cabeza salí de la sala para buscar al doctor de ella, justo cuando salía lo encontré, me acerqué y le pregunté
Pedro: - Doctor, quiero saber si hay posibilidades de que aparezca un donante

Dr.: - mira Pedro, no te voy a mentir, la situación es mas complicada de lo que suponía, encontrar un donante es difícil y mas si se trata de algo tan complejo como un donante de ojos, las posibilidades de que aparezca un donante son pocas, pero hay esperanzas…

Pedro: - y ¿un donante en vida? 

Dr.: - ¿a donde queres llegar?

Pedro: - que sea yo el donante

Dr.: - Pedro estas loco…

Pedro: - no, no lo estoy

Dr.: - una operación en vida es muy complicada Pedro, las consecuencias podrían ser graves, estamos hablando de los ojos no de un riñón

Pedro – pero ¿hay posibilidades?

Dr.: - casi ninguna, es prácticamente ilegal realizar una operación de estas características

Pedro: - estoy dispuesto a todo

Dr.: - Pedro escucha, te entiendo, yo también tengo una mujer por la cual daría mi vida, la amo con todo lo que soy, pero no me pidas que cometa semejante locura, además ¿vos pensaste en lo que va a opinar Paula de todo esto? Es una locura…

Pedro: - no es una locura si se comete por amor

Dr.: - Pedro no puedo, aunque quiera no puedo ¿Qué conseguís con esto? No la vas a poder ver más

Pedro: - pero la voy a poder sentir feliz

Dr.: - creo que ella no va a estar feliz observando como no la podes ver y creo que vos tampoco, Pedro hay posibilidades de que aparezca un donante, no te desesperes

Pedro: - solo prométame una cosa…

Dr.: - ¿que cosa?

Pedro: - si no aparece un donante dentro de estos meses, yo seré el donante
Dr.: - no puedo dejar que…

Pedro: - Prométalo- dije interrumpiendo-

Dr.: - lo prometo…

viernes, 6 de enero de 2012

Capitulo 12.

Cuenta Paula: estaba ciega, no veía nada, solo escuchaba la voz de Pedro llamando alterado a los médicos, a los pocos segundos estaba mi doctor adentro de la sala, me sentía impotente, mi mundo se oscureció y era muy probable de que fuera para siempre No podría ver mas el amanecer o el atardecer, no podría ver el sol, no podría ver a mi familia y lo que mas me dolía era que no podría ver mas a Pedro, no podría verlo mas a los ojos…
El doctor no se que era lo que estaba haciendo pero cada segundo me preguntaba “¿Podes ver esto?, ¿Podes sentirlo?” y mi respuesta siempre era no… No veía nada, solo oscuridad.
Mi desesperación aumentaba a medida que pasaban los minutos, me llevaron a una sala para hacerme unos estudios, Pedro iba sosteniéndome la mano y no de apartó ni un segundo de mi lado.
Esperamos unas horas nerviosos los dos, los estudios, Pedro me acariciaba la cabeza y de a ratitos me besaba, creo que intentaba tranquilizarme, al cabo de 4 horas volvió el medico
Pedro: - ¿y?... ¿Qué tiene Doctor?

Dr.: - mire la situación es muy complicada

Pedro: - ¿complicada en que sentido?

Dr.: - mire a Paula se le ha dañado gravemente el cristalino del ojo y también la zona lagrimal, es probable que necesite un trasplante

Pedro: - ¿Cómo? – Dijo atónito-

Dr.: - si, tendríamos que esperar que aparezca un donante y ahí podríamos operar a Paula, otra cosa no se puede hacer.

Cada palabra que pronunciaba el doctor eran como puñales clavados en mi estomago, necesitaban operarme, tendría que esperar que aparezca un donante y hasta ese momento no vería mas la luz del sol. El doctor se fue y yo quede sola nuevamente con Pedro.

Paula: - Pedro, no me salen las lagrimas- Dije llorando, tocándome las mejillas-

Pedro: - tenes dañada la zona lagrimal

Paula: - me quiero morir

Pedro: - eu. no gorda, vas a salir de esto te lo prometo- dijo apretándome bien fuerte la mano-

Paula: - tengo miedo…

Pedro: - ¿a que?

Paula: - a no poder ver nunca mas

Pedro: - eso no va a pasar

Paula: - tengo miedo a no poder verte más a vos- Dije con un hilo de voz- de no poder verte mas a los ojos, de no poder verte cada mañana, de no poder verte cuando estés al lado mío…

Pedro: - Pau, ¿Cómo sabes que estoy acá?

Paula: - porque te estoy tocando – dije apretándole la mano-

Pedro: - ¿y si me alejo?- dijo alejándose de mi lado-

Paula: - porque puedo escucharte…

Pedro: - ¿y si me callo?

Paula: - … Porque puedo sentirte…

Pedro se acercó a mi y me beso como nunca me habían besado, fue un beso lleno de amor que demostró absolutamente todo lo que el sentía por mi, un beso único, el beso que yo necesitaba en ese momento…

jueves, 5 de enero de 2012

Capitulo 11.

Cuenta Pedro: Salí de la oficina a buscar a Pau, me sentía muy culpable con migo mismo, no podía parar de pensar en como se sentiría ella en este momento, estaba por cruzar la calle cuando veo a un montón de gente amontonada y a un auto parado en el medio, me acerqué a ver, por pura curiosidad, además supuse que había habido un accidente y quería saber si podía llegar a ayudar en algo, a medida que me iba acercando pude darme cuenta de que había una mujer tirada en el calle, pero al acercarme mas, mi mundo se vino abajo, la vi ahí tirada, toda ensangrentada, sola, nadie hacía nada, me acerqué corriendo y la tomé en mis brazos acariciándole la cabeza

Pedro: - Pau, Paula, por favor no me dejes- pronuncié llorando- te necesito con migo, por favor- dije y la abracé con todas mis fuerzas, mis ojos no paraban de expulsar lagrimas y la gente solo miraban la situación con cara de lastima y algunos hasta lloraban-

Pedro: - LLAMEN A UNA AMBULANCIA- dije gritando con desesperación, una mujer se acerco a mi y me dijo que ya habían llamado a una y que esta misma estaba en camino-
Me sentía impotente y desgarrado por dentro, el corazón me latía cada vez mas fuerte y mi cabeza iba a mil por hora, pensaba que la culpa era mía, que si no me hubiera enojado con Pau ella no habría ido a la oficina, o que si hubiera sido mas duro con Lara capaz que ni hubiera vivido lo que pasó después, todos esos pensamientos de culpabilidad me taladraban la cabeza, cuando el sonido de la cirena de la ambulancia se oía cada vez mas cerca, los médicos bajaron rápido de ella y me quitaron a Paula de los brazos, poniéndola sobre una camilla para después volver a subir a la ambulancia, no dudé ni un segundo y me subí a ella, quería acompañar a Paula, no quería dejarla ir sola, tenía que estar con ella…
Pasó una semana del accidente, nos habían dicho que Paula había entrado en coma y que no sabían cuando iba a despertar, la visitaba todos los días y siempre le llevaba flores, cada hora, cada minuto, cada segundo se me hacía eterno sin ella, y ahí fue cuando descubrí que mas allá del poco tiempo que había pasado desde que la conocí la amaba, la amaba como nunca amé a nadie en mi vida, la necesitaba, necesitaba que me sonría, que me mirara, que estuviera al lado mío, besándome, acariciándome…
Un día cuando volvía de la empresa me dispuse a pasar por el hospital donde se hallaba Pau para visitarla y llevarle flores, pasé por la florería donde iba siempre y le compré un ramo de rosas blancas, (esas fueron las primeras flores que le había regalado) y luego emprendí camino hacia el hospital, al entrar pregunté por ella en recepción y me dijeron que la habían derivado a la sala 241, y así fue que me dirigí hacia ella.
Al entrar la vi ahí, sola, postrada en una cama, totalmente inconsciente y con la cara toda amoretoneada e hinchada, era una imagen horrible, que me causaba muchísima tristeza, me acerque a ella y deje las flores en un jarrón que había en una mesita al lado de ella, me senté en una silla que se encontraba de un lado de la camilla y le tome la mano, apretándola bien fuerte, y dejando salir de mis ojos un par de lagrimas, al rato me dormí profundamente, estaba muy cansado, no había dormido en días, no se cuanto habré estado durmiendo pero a los pocos minutos y casi de la nada, comencé a oír una voz, esa voz que me resultaba tan conocida y tan dulce, la oí pronunciar mi nombre reiteradas veces y casi tartamudeando, al abrir mis ojos la vi a ella moviéndose y apretando fuertemente mi mano, no lo podía creer, se estaba despertando luego de 1 semana en coma, sin dudarlo llamé a los médicos y me volví a sentar al lado de ella, le decía que abriera los ojos, que yo estaba con ella, y cuando lo hizo miró para todos lados confundida, yo no entendía nada, me llamaba y yo le decía que estaba al lado de ella, me quiso mirar y al darse vuelta, comenzó a llorar, abría y cerraba los ojos fuertemente, y cada vez era peor, no entendía absolutamente nada hasta que escuché las palabras mas desgarradoras que jamás había oído, “no veo”, “estoy ciega”, “esta todo oscuro”

martes, 3 de enero de 2012

Capitulo 10.

Cuenta Paula: Luego de que Pedro se fuera pegando un portazo me fui a mi 
cuarto y comencé a llorar, ¿Por qué?, Ni yo se, solo lloré  y lloré, luego de estar 30 minutos encerrada y descargando mi angustia, sentí la puerta abrirse, eran mis Papas que llegaban de trabajar, corrí a saludarlos y  los abracé muy fuerte, conversamos un rato, obviamente no les conté absolutamente nada sobre Pedro, merendamos juntos, hacía mucho que no estábamos así de juntos, comimos entre risas y chistes, que ellos estén me levantaba el animo de sobremanera, me ayudaron a que vuelva a sonreír y luego me merendar les dije que saldría a dar una vuelta y aproveché para ir a hablar con Pedro, seguro se había enojado porque no tuvo un buen día, ojala sea así, al llegar a la empresa pregunté por el en recepción y me dijeron que estaba en su oficina, subí por el ascensor hasta el 5 piso y vi que la puerta de su oficina estaba entreabierta entonces entré sin golpear, hubiera preferido ni entrar al ver a Pedro con otra chica, se me vino el mundo abajo, me usó como la mejor, y yo que sentía que por ahí sería diferente, no, es el típico pirata, salí corriendo con mis ojos llenos de lagrimas y pude ver como comenzaba a llover, seguí corriendo sin mirar a ningún lado… ojala hubiera mirado la calle, ojala no hubiera sido tan distraída, ojala ese auto hubiera frenado a tiempo… lo único que sentí fue un fuerte golpe en mi cabeza y a los segundos ya me encontraba inconsciente, solo sentía algunas voces, entre ellas la de Pedro gritando desesperado, se me oscureció todo y así termine de cerrar mis ojos y me entregué al destino…

1 semana después…

Cuenta Paula: estaba soñando… de eso no había dudas, me sentía rara, de repente me encontraba en un jardín lleno de flores corriendo y corriendo hacia la nada, o eso creía, poco a poco pude observar como el también corría hacia a mi, era el, el que me había hecho sufrir como la mejor, el que me había hecho un daño irreparable y al que no perdonaría, de repente y justo cuando estábamos por encontrarnos, imágenes del accidente venían a mi cabeza, el ruido de la frenada del auto, yo tirada en la calle totalmente inconsciente, la gente que se avecinaba, y los gritos de desesperación lanzados por Pedro, quien me sostenía en brazos tocando mi cabeza que no dejaba de sangrar, esas imágenes me hacían estremecer y hacían que un escalofrío recorriera mi cuerpo, de repente me volvía a ver ami, acostada en una camilla, con suero y la cara toda hinchada y amoretoneada, seguras secuelas del accidente, y a mi lado, sentado, besándome la mano, se encontraba de vuelta el, con una expresión de tristeza y melancolía, en pocos segundos observé como todo se me oscurecía y todas esas imágenes desaparecían, para quedar en absoluta oscuridad, de repente y casi de la nada, observé una luz, quise caminar hacia ella, camine y camine pero no el camino no tenía fin, lancé un grito de desesperación y me senté en el medio de la oscuridad cerrando mis ojos fuertemente… A los segundos escuche la voz de alguien que me llamaba: era Pedro, tartamudeando y casi sin fuerzas repetí su nombre y a el lo noté feliz, corrió a avisarle a los médicos y volvió a sentarse al lado Mio acariciándome la cabeza… al fin había despertado, Pedro me seguía llamando y decía que abra los ojos, que me despierte y fue así que intente hacerlo, pero al despegar mis ojos, seguía observando oscuridad, escuchaba a Pedro hablarme al lado mío, di vuelta mi cabeza y lo oía pero no lo veía, volví a cerrar mis ojos fuertemente  y a abrirlos de nuevo, pero era en vano, no veía absolutamente nada, fue en ese instante que comencé a llorar con desesperación, pronunciando estas palabras: “no veo”, “estoy ciega”, “esta todo oscuro”…    

lunes, 2 de enero de 2012

Caapitulo 9.

Cuenta Pedro: Luego de una jornada de trabajo “normal” llegó la hora del almuerzo y sin pensarlo me dirigí hacia la casa de Pau, esta mina me enloquecía, antes pasé por una florería y le compré un ramo de jazmines y una caja de bombones, mis favoritos, luego emprendí rumbo hacia la casa de mí…. Emm… de Pau, al llegar les dejé las cosas en la puerta, toque timbre y me escondí, ella abrió la puerta y al ver los regalos sonrió, y luego se dio vuelta para entrar a la casa, antes que lo hiciera la tome del brazo y la giré haciendo que nuestras bocas queden nuevamente a centímetros de distancia, sentía su penetrante mirada yo por mi parte no sacaba la vista de sus labios, tenía altas ganas de comerle la boca, me preguntó que hacia allí y le conteste. Luego de histeriquearnos un rato me invitó a pasar y nos sentamos a comer, la verdad era que cocinaba muy rico, cada día me sorprendía mas, no podía ser tan perfecta, la ayudé a levantar la mesa y ella se dispuso a lavar los platos, mientras yo miraba televisión, en un momento en que ella estaba de espaldas me acerque por atrás y pose mis manos sobre su cintura para luego comenzar a darle dulces besos que después tornaron intensidad en el cuello, moría por hacerla mía, pero también sabia que íbamos muy rápido, igual no me interesaban los tiempos, solo me importaba estar con ella, en un momento ella se da vuelta y fue ahí que no aguante mas y le comí la boca, al principio fue un beso tierno pero después fue tomando una intensidad incontrolable, jamás me habían besado así, estaba convencido de que Pau era diferente a todas las minas, el beso se fue tornando pasional y no se como pero la llevé hasta el cuarto de ella y la recosté suavemente en la cama sin parar de besarla, estaba totalmente descontrolado, debo admitir, y desenfrenado, nos estábamos besando con desenfreno y excitación, la comencé a acariciar por debajo de la remera sin parar de besarla, la situación no daba para mas, me moría de ganas de estar con ella, comencé a besarle el cuello con muchísima pasión y descontrol, acto seguido le comencé a quitar la remera y fue ahí que ella me paró, yo le dije que no hablara y le saqué por completo la remera, pero ella me dijo que no podía hacerlo todavía y me empujó suavemente logrando que me separara, en ese momento me enojé, no se porque pero me molestó mucho, luego me fui de su casa pegando un portazo y me dirigí hacia mi trabajo, la verdad es que estuve todo el día en otra, no paraba de pensar en Paula, en todo lo que estábamos pasando y de que quizá yo no la estaba cuidando y tratando como ella se merecía, yo estaba acostumbrado a andar de mina en mina, estaba con una una noche y a la otra estaba con otra, quizá no tendría que haber sido así con Pau, ya que ella era diferente para mi, era especial y al yo estar acostumbrado que todas se me regalen me enojé con ella cuando la tendría que haber comprendido, estaba totalmente arrepentido de mi actitud y dispuesto a llamarla, cuando entra por la puerta la persona a la que menos quería ver, a Lara, ella era mi ex novia, aun trabajaba en la empresa ya que no podía despedirla por asuntos personales, aun estaba enamorada de mi y me cargaba todo el tiempo, me tenia arto

Lara: - hola lindo

Pedro: - hola

Lara: - mmm… ¿que haces?

Pedro: - trabajo

Lara: - aaaa

Pedro: - ¿vos no pensas ir a trabajar?

Lara: - mmm… te vine a visitar- dijo acercándose muy provocativamente-

Pedro: - alejate Lara- dije molesto-

Lara: - ¿Por qué? – acercándose demasiado-

Pedro: - lo nuestro ya terminó

Lara: - Pero yo no te estoy pidiendo nada serio

Pedro: - andate Lara

Lara: - mmm… no – dijo sentándose sobre mis piernas y abrazándome por el cuello-

Pedro: - te pido que te vallas por las buenas o por las malas

Lara: - no lo intentes- dijo susurrándome en el oído para luego comenzar a besar mi cuello-  

En ese momento entró la persona que menos quería que me viera en esa situación, pude ver como entró con su hermosa sonrisa y al verme como estaba se le borró al toque

Paula: - Perdón por interrumpirlos, vine a hablar con vos Pedro pero por lo visto no llego en un momento adecuado- dijo con lagrimas en los ojos- diviértanse- pronuncio esa ultima palabra y salió corriendo de allí llorando-

Pedro: - ¿no ves lo que acabas de hacer? – dije levantándome y gritándole a 
Lara-

Lara: - ¿quien es Pedro?

Pedro: - que te importa nena… - Salí corriendo a buscar a Paula, ella ya había salido de la empresa, me sentía una mierda, ella no me perdonaría, no podía creer lo que acababa de pasar y el solo hecho de saber que ella estaba mal por mi culpa me destrozaba

Capitulo 8.

Paula: -Van a pensar mal de nosotros

Pedro: -No me importa lo que piensen los demás

Paula: - a mi si…

Pedro: - muero por comerte la boca – dijo acercándose demasiado-

Paula: - mmm… Yo también

Pedro: - y entonces ¿que esperamos?

Paula: - que…

Pedro no me dejó terminar la frase, acortó la distancia que nos separaban de la boca del otro, logrando que nos fundamos en un dulce beso, que demostró todas las ganas que nos teníamos, al principio quede paralizada y sin reacción pero luego lo seguí a la perfección, ese beso había logrado moverme el piso definitivamente, atrajo sensaciones que hacía mucho no sentía, el me volvía totalmente loca, hacía rato los dos queríamos que esto pasara, pero a la vez era raro, nos conocíamos hace muy poco y ya me lo estaba chapando de lo lindo en mi casa, cuando con mis ex tardábamos como 6 meses en avanzar tanto, yo era una mina complicada y difícil, pero era porque estaba acostumbrada a sufrir y estaba cansada de que eso pasara por eso era que si un chico se quería pasar de vivo inmediatamente le cortaba el mambo, pero con Pedro era diferente no se que era lo que me pasaba… ese beso mágico que empezó como un beso tierno fue tornándose pasional, demasiado diría yo, notaba a Pedro medio descontrolado y desesperado, ese beso de repente y casi sin pensarlo nos llevó a la habitación donde el me recostó suavemente en la cama sin parar de besarme, estaba medio excitado, y me besaba muy desenfrenadamente, luego empezó a acariciarme con sus manos por debajo de mi remera sin parar de besarme, la situación no daba para abasto, yo también moría de ganas de estar con el pero a la vez sentía que íbamos muy rápido, pensé en pararlo pero por ahora no habíamos hecho nada malo, el siguió besándome, ya no solo era en la boca, sino también en el cuello, mi punto débil, los besos seguían, la situación se nos estaba yendo de las manos, Pedro estaba demasiado descontrolado  basándome con muchísima pasión, creo que nunca me habían besado así, el comenzó a quitarme la remera suavemente y fue ahí que lo paré

Paula: - mmm…. Pedro, me parece que nos estamos pasando del limite

Pedro: - mmm…. No hables por favor- dijo besándome el cuello-

Paula: - estamos yendo muy rápido- intentando separarlo-

Pedro: - yo quiero estar con vos – dijo sacándome le remera mientras me besaba-

Paula: - Pero así no – dije empujándolo-

Pedro se separó de mi, lo note molesto por la actitud que yo había tomado, pero a mi me parecía lo mejor

Paula: - Perdón pero no puedo hacerlo todavía – dije poniéndome la remera-

Pedro: - esta bien- dijo enojado-

Paula: - no quiero que te enojes

Pedro: - no me enojo, me voy a trabajar- dijo dirigiéndose a la puerta-

Paula: - espera- lo seguí-

Capitulo 7.

Cuenta Paula: estábamos por besarnos cuando el BB de Pedro sonó, era Cecilia habló dos segundos con ella mientras me tomaba de la cintura, luego de cortar se me acercó para besarme y yo lo tome del cuello, pero como histérica que era le dije que tomáramos el  café porque se enfriaría y luego le dije que se fuera a trabajar, el al principio no quería pero luego se resignó y se fue, volví a quedarme sola en mi casa y me puse a limpiar un poco mi casa que era un desastre, luego de unas horas me dediqué a hacer el almuerzo, mis padres llegaban de trabajar a la noche y por suerte solo tendría que cocinar para mi, decidí hacer unos fideos con salsa, nada muy elaborado. Estaba cocinando muy pensativa, Pedro robaba todos mis pensamientos, no se que era lo que me pasaba nos conocíamos hace muy poco y ya nos estuvimos por besar, en fin no entendía nada pero algo si sabía, Pedro me gustaba… Y mucho, mientras pensaba y pensaba ciento que tocan la puerta, dejé el fuego al mínimo y me fui a abrir la puerta, al abrirla me encontré con un ramo de jazmines y una caja de mis bombones favoritos, los agarre y cuando estaba por entrar a mi casa siento que me toman del brazo y que me tiran para atrás, era Pedro y estábamos a punto de besarnos otra vez, sentía su respiración cerca Mio, su perfume inconfundible y su penetrante mirada, ambos nos mirábamos las bocas, estábamos a centímetros de ese beso tan deseado:

Paula: - mmm... ¿a que viniste?

Pedro: - ¿no puedo mimar a la mujer mas linda?- dijo tomándome de la cintura-

Paula: - si, pero vos tendrías que estar trabajando

Pedro: - es la hora del almuerzo

Paula: - mmm… ¿y viniste a almorzar conmigo?

Pedro: - mmm…podría ser

Paula: - mmm…

Pedro: - ¿que cocinas?

Paula: - fideos con salsa, nada elaborado

Pedro: - me encanta

Paula: - ¿si?

Pedro: - si, pero no mas que vos

Paula: - mmm…Chamuyero

Pedro: - naaa, yo de chamuyo 0

Paula: - no te creo

Pedro: - no me creas

Paula: - ¿pasamos?

Pedro: - con gusto- dijo y me soltó-

Ambos entramos a mi casa y Pedro se sentó en la mesa, yo terminé de hervir los fideos y los serví

Pedro: - están riquísimos

Paula: - ni que fuera la gran cosa

Pedro: - en serio, no sabía que también cocinabas

Paula: - hay muchas cosas que no sabes de mi

Pedro: - ¿me vas a dejar descubrirlas?

Paula: - depende…

Pedro: - ¿de que?

Paula: - de vos…

Pedro: - yo estoy dispuesto a descubrirlas

Paula: - y yo a que las descubras

Pedro: - sos tan linda

Paula: - Mmm… hay chicas mas lindas

Pedro: - no lo creo

Paula: - yo si…

Pedro: - mmm…

Paula: - ¿me ayudas a levantar la mesa?

Pedro: - obvio

Pedro me ayudó a levantar la mesa y yo me puse a lavar los platos mientras el miraba televisión. Yo estaba muy concentrada lavando cuando en un momento ciento que unos brazos rodean mi cintura y que me empiezan a besar el cuello con mucha pasión

Paula: - mmm… que nos pasa hoy ¿estamos mimosos?

Pedro: - vos me pones así- dijo mientras me seguía besando el cuello-

Paula: - ¿en serio?

Pedro: - si

Yo me di vuelta y quede mirándolo de frente, el como siempre miraba mis labios

Paula: - ¿siempre vamos a terminar así?

Pedro: - siempre…

Paula: - estamos yendo muy rápido

Pedro: - yo creo que no

Paula: - nos conocimos hace 2 días

Pedro: - ¿y que importa?