Florencia: - “¿Amor?”, Pedro explícame YA que significa esto
El morocho no sabía dónde meterse, sin dudas no esperaba a Paula, se le había juntado el ganado, todo resultó salir mal. Por un lado tenía a Florencia, no la amaba, pero estaba esperando un hijo de él, por el otro, Paula, la mujer de su vida a la cual amaba con toda su alma, más que a su vida y con la cual desearía formar una familia.
“Amor, ¿me abrís?”
No le quedó otra que dirigirse lentamente hacia la puerta, pese a los gritos que pegaba Florencia exigiendo una explicación, sentía miedo, miedo de perderla otra vez, miedo de que todo lo que lograron reconstruir se desvaneciera, miedo de hacerla sufrir, miedo de volver a romper su frágil corazón. Dicen que uno no lastima a quien ama, pero el ya le había hecho demasiado daño, no físico, pero le había ocasionado un gran daño al corazón sensible que poseía Paula, y otra vez se repetía la historia, le contaría la verdad, la enfrentaría, y otra vez la perdería, quizás era lo que tenía que pasar, pero se reusaba a esa realidad, la negaba, no la aceptaba, no aceptaba el hecho de perderla nuevamente y de que esta vez fuera para siempre…
Temblando… nervioso, giro lentamente la llave que se encontraba en la cerradura de la puerta que ahora separaba dos historias, al realizar el segundo giro, tomó el picaporte y la abrió lentamente, al abrirla por completo, la observó, observó sus ojos, esos que lo hicieron estremecer desde el primer momento en que la vio, esos que por un tiempo dejaron de ver, esos en los cuales podía ver el universo a través de ellos y en los cuales ya había visto demasiadas lagrimas por su culpa, esta le dirigió una hermosa sonrisa que luego se desvaneció al ver al interior de la casa, vio a Florencia sentada en el sillón cruzada de brazos y con cara de pocos amigos, volvió la vista a los ojos de él que solo le transmitía tristeza, Pedro la tomo delicadamente del brazo y la guió hasta dentro de la casa, donde la sentó al frente de Florencia, fue a la cocina a buscar tres vasos con agua y luego se sentó al lado de Paula tomándola de la mano pese a las lagrimas de Florencia y las lagrimas que empezaban a correr por las mejillas de Paula, la hora de la verdad había llegado, para ambas, y ya no había vuelta atrás…
me encanta tu nove pero subi mas caps x dia x fiss!
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