Cuenta Pedro: Luego de cenar, me dispuse a lavar los platos, al terminar me dirigí a la habitación y la encontré a Pau dándole la espalda a la puerta, no me resistí y comencé a besarla por el cuello, los hombros, recorriendo cada parte de sus espalda, un beso llevó a otro y terminamos entregándonos todo nuestro amor y toda la pasión que ambos teníamos acumulada, en ese momento el hecho de que Pau estuviera ciega no impedía nada, nos amábamos y eso era lo único que importaba.
Al otro día me desperté y la vi durmiendo encima de mi pecho, me transmitía una paz impresionante, sin dudas era perfecta, la contemplé durante unos 10 minutos, cuando sentí que se empezó a mover y poco a poco a abrir sus ojos
Paula: - Pedro ¿estas despierto?
Yo no le contesté solo la bese con muchísima pasión y ternura a la vez
Pedro: - buenos días hermosa
Paula: - mmm... buenos días- dijo acomodándose en mi pecho-
Pedro: - ¿Cómo dormiste?
Paula: - al lado tuyo imposible dormir mal
Pedro: - y después soy yo el chamuyero
Paula: - jajajaja
Pedro: - ¿desayunamos?
Paula: - dale…
Pedro: - te ayudo – dije levantandome y tomándola de la mano para llevarla hasta el comedor-
Paula: - espera que me cambie
Pedro: - bueno, te espero mientras yo me cambio también
Paula tardó unos cuantos minutos en el baño, de a ratos se escuchaban golpes y Pedro preguntaba si estaba bien y ella le contestaba que si, pero obvio que al estar ciega no veía en que parte del baño se encontraba y golpeaba sin querer las paredes y tiraba algunas cosas, luego de arreglarse salió del baño y Pedro la ayudó a ir hacia la cocina
Pedro: - ¿Qué quiere desayunar mi amor?
Paula: - mmm… un café
Pedro: - concedido
Paula: - gracias…
Pedro: - ¿por hacerte un café?
Paula: - no… por estar al lado mío, por hacerme sentir que el hecho de que este ciega no es un impedimento para estar con el hombre que amo…
Pedro: - no tenes que agradecerme nada… te amo- dije acercándome y besándola- voy a preparar una sorpresa para el almuerzo
Paula: - a ¿si?
Pedro: - si, te quiero sorprender
Paula: - miedo…
Pedro: - jajajaja que desconfiada
Paula: - no es desconfianza, confío en vos mas que en nadie
Pedro: - así tiene que ser
Le preparé un café a Paula y le hice unas tostadas, mientras ella desayunaba yo me fui a hablar a la habitación para que Paula no me escuche, de verdad quería sorprenderla
Pedro: - ¿hola?
Xxx: - ¡Pepe!
Pedro: - Nan, te tengo que pedir un favor
Hernán: - lo que quieras…
Pedro: - ¿me prestarías tu casa en la quinta para almorzar?
Hernán: - por supuesto, pero… ¿para que la necesitas?
Pedro: - voy a llevar a alguien
Hernán: - mmm… en que andarás que no me contaste nada
Pedro: - es una historia larga
Hernán: - quédate tranquilo que yo te la presto pero después nos debemos un café tenes que contarme muchas cositas
Pedro: - si, muchas- dije sonriendo-
Hernán: - bueno te dejo Pepe
Pedro: - dale, muchísimas gracias
Hernán: - de nada para eso están los amigos, nos vemos
Pedro: - ¡chau!
Al cortar la comunicación me dirigí de nuevo a la cocina y la encontré a Pau tirada en el piso
Pedro: - ¡Amor! ¿Qué te paso? – dije mientras corría a ayudarla-
Paula: - quise ir a dejar la taza para lavar y me caí, no pude levantar- dijo mientras comenzaba a llorar-
Pedro: - eu. Gorda calmate, ya esta- mientras le acariciaba la mejilla-
Paula: - es difícil todo esto
Pedro: - lo se, pero tenes que ser fuerte, vos podes, ya lo demostraste una vez cuando despertaste después de una semana en coma
Paula: - creo que tenes razón
Pedro: - si que la tengo… ahora anda a prepararte que tengo una sorpresa para vos
Paula: - ¿Qué sorpresa?
Pedro: - mmm… si te cuento deja de ser sorpresa
Paula: - jajajaja bueno me voy a cambiar, malo, me dejas con la intriga
Pedro: - jajajaja te amo- dije tomándole la cara con ambas manos y besándola fugazmente-
No hay comentarios:
Publicar un comentario