en un momento suena mi celular indicando una llamada de mi mejor amiga
Paula: - ¡hola amor! – al decir eso note como la cara de Pedro se transformaba completamente-
Zaira: - ¡quiero verte amiga!
Paula: - si yo también te quiero ver, te re extraño
Zaira: - mañana me paso por tu casa ¿dale?
Paula: - ¡obvio!
Zaira: - me tengo que ir a trabajar, me toca turno noche hoy gorda, te amo
Paula: - ¡suerte! Yo te amo más.
La cara de Pedro en ese momento era de enojo, no se porque se había enojado, no entendía, o sea estaba hablando con mi mejor amiga que ¿tanto le jodia?
Pedro: - Paula estamos por llegar, ¿sabes?
Paula: - si
Pedro: - la próxima vez tráete un paraguas
Paula: - perdón si te molesto traerme
Pedro: - si, la verdad que me jodio al final.
Paula: - usted se ofreció
Pedro: - tendría que dejar de solidarizarme con la gente pobre ¿no?
Ese comentario me hizo trizas el corazón, el no sabia lo que yo estaba pasando, el no tenia porque decir eso, se desubico y sentí como mi alma se destruía, mis ojos no tardaron en llenarse de lagrimas
Paula: - le pido perdón Pedro
Pedro: - tranquilamente te podrías haber venido caminando
Paula: - ¿con esta lluvia?
Pedro: - es lindo caminar bajo la lluvia – dijo el muy idiota, ¿Qué le pasaba?-
Paula: - a mi no me gusta y además se me rompió el taco del zapato
Pedro: - para la próxima no seas tan bruta- dijo mirándome, cada palabra que decía me destruía mas y mas- o sino comprarte zapatos de mejor marca- ya esta no lo aguantaba mas-
Paula: - me quiero bajar- dije con mis ojos llenos de lágrimas-
Pedro: - sobre que me haces perder mi tiempo valioso en traerte, ¿te vas a bajar en mitad de camino? Que desagradecida- dijo, le di la espalda y me quede mirando por la ventanilla, mis lágrimas caían y caían, no entendía que le pasaba, lo odiaba, no podía trabajar con una persona como el-
Pedro: - llegamos, bájate – me baje del auto y me dirigí corriendo a mi casa, mis padres estaban trabajando, asíque tranquilamente me dirigí hacia mi cuarto y me tire a mi cama… a llorar y a descargarme, no entendía la reacción de Pedro, el porque de que me había tratado así, pero algo si sabia y era que no podía trabajar con una persona como el, mañana mismo presentaría mi renuncia a la empresa, todas mis ilusiones de por fin tener un trabajo propio y de poder mantenerme sola se vinieron abajo.
Cuenta Pedro: Luego de que Paula se fuera me quede trabajando en mi oficina unas horas mas, por suerte hoy no había mucho trabajo, estaba sentado firmando unos papeles cuando siento que una voz dulce dice: Permiso, si era Paula, la invite a pasar y se despidió de mi, sus labores del día de hoy en la empresa habían finalizado, luego se fue de mi oficina y volví a quedarme solo. Luego de unos minutos junte mis cosas y me despedí de mis compañeros de trabajo, emprendiendo rumbo a mi casa, no llegue muy lejos ya que cuando estaba en camino vi a una hermosa chica debajo del techo de un local de ropa, y si… era Paula, estaba toda mojada y supuse que estaba esperando a que pare la lluvia pero tenia pinta de no parar, asíque me baje y la fui a buscar, le ofrecí llevarla hasta su casa y ella acepto, en el viaje íbamos en silencio, ella mirando por la ventanilla y yo mirándola a ella, cuando en eso suena su celular, lo que me escuche no me gusto para nada, me callo como un balde de agua fría, ella parecía tener novio y no era para menos ya que era una chica muy hermosa pero lo mismo me molesto…. Y mucho, acto seguido le dije un montón de cosas horribles que ni siquiera creía ciertas, note como se angustiaba con cada frase que le decía, al punto de llorar, luego de dejarla en su casa me puse a pensar en todo lo que le había dicho y me sentí una mierda, yo no era Haci, es mas era todo lo contrario y Paula recién hoy me había conocido y debía pensar que era una mierda de persona y no la culpo, yo también pensaría lo mismo, llegue a mi casa y no cene, directamente me acosté a dormir, pero no podía, sentía muchísima culpa no podía imaginarme como debía estar Pau en este momento…
Cuenta Paula: luego de estar dando vueltas en mi cama, llorando y sin poder dormir, llame a la empresa para decir que presentaba mi renuncia, algo era seguro y era que no podía trabajar con una persona como Pedro, iba contra mis códigos, me dijeron que lo pensara, pero a mi no me hacia falta asíque les dije que no tenia nada que pensar y que la decisión estaba tomada, pondría fin a mi labor en esa empresa, luego de hablar con Cecilia me dispuse a dormir, me costo pero lo logré, al otro día me levante mas tarde ya que no tenía que ir a trabajar, me hice el desayuno y me acosté a mirar un poco de tele, enganché una película que creo que era de amor, me imaginaba ser la protagonista de una historia así, pero eso no existía era solo una película, al cabo de pocos minutos me quede dormida, no se cuanto tiempo habré estado durmiendo pero me despertó el sonido del timbre
Paula: - ya voy, ¿quien es?- dije mientras abría la puerta, al levantar la mirada lo vi ahí, parado, con cara de pobrecito y con un ramo de rosas blancas, mirándome fijamente a los ojos, era Pedro. Mi reacción en ese momento fue cerrarle la puerta en la cara, pero luego volvió a sonar el timbre reiteradas veces y no me quedó otra que abrir
Paula: - ¿Qué queres? – Dije enojada-
Pedro: - pedirte perdón
Paula: - no quiero tu perdón
Pedro: - por favor necesito que me perdones, no tuve un buen día y me la agarré con vos – dijo extendiéndome el ramo de rosas, yo las agarré y le dije:
Paula: - me dolió muchísimo lo que me dijiste ¿sabes? – Lo mire con mis ojos llenos de lágrimas-
Pedro: - me mata saber que estas mal por mi culpa
Paula: - es lo menos que podías hacer después de lo que me dijiste
Pedro: - perdón – dijo mirándome con sinceridad-
Paula: - te perdono
Pedro: - por favor no renuncies
Paula: - no se Pedro…
Pedro: - por favor, te lo suplico
Paula: - ¿Por qué queres que me quede?
Pedro: - no sos como las secretarias anteriores… sos diferente- mirándome a los ojos-
Paula: - ¿diferente en que sentido?
Pedro: - no se…
Paula: - lo voy a pensar
Pedro: - ¿Me dejas pasar?
Paula: - si, pasa- dije de mala gana mientras le abría la puerta del todo para que pase-
Paula: - ¿queres café? – Dije mientras cerraba la puerta-
Pedro: - si no te molesto
Paula: - si me molestara no te lo ofrecería
Pedro: - gracias – dijo sonriéndome-
El se quedo mirando unos cuadros que había en mi living y yo me dirigí a hacer los cafés, mientras los preparaba sentí que Pedro estaba atrás mío, no le di importancia pero al cabo de unos segundos sentí como estaba acariciando mis brazos y respirándome en mi cuello, estaba pegado a mi cuerpo y lograba que me estremeciera totalmente, sentí sus labios húmedos en mi cuello, dándome cortos besos que luego pasaron a ser con mas intensidad y como sus manos de mis brazos bajaban lentamente para posarse en mi cintura, me di vuelta y lo tenia a centímetros de mis labios, el no paraba de mirarme la boca, no sabia a donde quería llegar, nos habíamos conocido hace muy poco, pero sin embargo experimentaba sensaciones que nunca había sentido…
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