miércoles, 11 de enero de 2012

Capitulo 15.

Cuenta Pedro: Luego de preguntarle al doctor sobre si yo podía ser el donante de Paula, escuché un grito proveniente de la habitación de Pau, desesperado me dirigí a ella y me la encontré llorando, le pregunté que le pasaba y me dijo que tenía miedo, me preguntó porque la había dejado sola, le contesté todas sus preguntas obviamente esquivando el tema del donante y mintiéndole sobre lo que había hablado con su doctor. Al cabo de unas horas a Pau le dieron el alta y nos dirigimos a su casa, la ayude en todo momento, yo era su guía, yo era sus ojos, ella no podía ver y tendría que ayudarla y acompañarla porque la amaba y no me separaría ni un minuto de ella. Le dije que comiera algo, ella al principio se negó pero luego aceptó, la lleve a upa a la mesa y la senté, llame al delivery y pedí unas pizzas, luego de pedirlas me fui a sentar al lado de Pau y la miré, ella solo giró la cabeza para mi lado, sus ojos no me miraban, era obvio ella no veía nada, con sus manos intentó buscar mi cara y perdida paso sus manos sobre mis mejillas, en ese instante me estremecí y en un acto de amor le dije:

Pedro: - Pau, quiero que sepas que te amo y que jamás te voy a dejar sola, voy a ser tus ojos, voy a ser tu guía, te voy a acompañar hasta el fin del mundo, voy a estar a tu lado y nada ni nadie va a impedir que nosotros nos amemos y estemos juntos, esto que te pasó es un pequeño obstáculo, pero todo se supera si hay amor y yo te amo con locura, te juro que de ahora en mas voy a vivir por y exclusivamente por nuestro amor te amo…

Luego de a sincerarme con Pau, la noté emocionada, ella solo acariciaba mis mejillas con amor y ternura y dijo:

Paula: - yo también te amo Pedro, y no me importa no verte, se que estas a mi lado y con solo sentirte cerca de mí, mi vida se ilumina, te amo…

En ese momento sobraron las palabras, ambos nos fundimos en un beso único e inigualable, lleno de amor en el cual sentimos lo que sentía el otro, de a poco el beso pasó a ser con mayor intensidad y pasión, la amaba y quería demostrárselo, de a poco fui levantándola de la silla y posé mis manos sobre su cintura, ya estábamos entregados y justo cuando la estaba guiando hacia su habitación, sonó el timbre

Pedro: - Pero la recalcada puta madre que lo re mil parió

Paula: - ¡Pedro!, atendé, debe ser el delivery  

Pedro: - ¿justo ahora tiene que venir?

Paula: - atendé

Pedro: - Bueno, después la seguimos eh?

Paula: - Mmm, atendé

Me separé de Pau y la agarré de la mano para guiarla hacia la puerta, así no la dejaba sola, no quería separarme ni un minuto de ella. Pero hubiera sido mejor llevarla a la mesa, pues lo que pasó después de que le abrí al delivery fue una situación desagradable para mí.

Pedro: - ¿Cuánto sería?

Delivery: - Si fuera por la chica se lo dejo gratis.

Pedro: - ¿Perdón?  

Delivery: - En realidad por ser ella, le hago un descuentito- dijo guindándole el ojo a Pau, ella no sabía que era lo que estaba pasando, solo escuchaba toda la situación y se reía, yo estaba caliente, me había puesto muy celoso-

Pedro: - Mire, no necesitamos ningún “descuentito”

Delivery: - bueno pero podría dejarle mi número a la señorita- Si, el muy pelotudo dijo eso, Se estaba ligando una piña-

Pedro: - La señorita no necesita su número

Delivery: - Y ¿usted quien es para decirme eso?

Pedro: - Soy el novio, futuro marido y futuro padre de sus hijos- dije sonriéndole orgulloso-

Delivery: - Aaa, Bueno- dijo algo incomodo-

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